Las chicas cambiaron el vestido blanco y la torta con 15 velitas por el sueño del crucero en Miami; la excursión al Reino Animal de Disney, en Orlando; la visita en los estudios de la Metro Goldwyn Mayer; y otras tantas atracciones que despiertan interés de adolescentes de todo el mundo.
Sin embargo, un grupo de 18 chicos de los más de 40 que conformaban la delegación, tuvo que volverse desde el aeropuerto de Ezeiza, Buenos Aires, con las ilusiones destrozadas, explicaron Karina Nadal, Liliana Barbá, Marcela Zuliani y otras madres que visitaron la redacción de LA GACETA. "Hace un año y medio que planeaban este viaje; es un dolor tremendo para los chicos, que todavía no se pudieron recuperar", señaló Zuliani.
Tras el regreso, 15 padres realizaron una presentación judicial por presunta estafa contra el dueño de la empresa de turismo, Luis Japaze, explicó el abogado Antonio Ponce. El empresario le explicó a LA GACETA que todo el inconveniente se debió a las cenizas volcánicas, que interrumpieron los vuelos antes y durante el fin de semana del 9 de Julio, cuando se produjo el episodio. "Yo les ofrecí a los padres la devolución del dinero o viajar en otra época. Pero, lamentablemente, algunos papás eligieron la vía judicial", dijo Japaze.
Reprogramaciones
El viernes 8 de julio, la delegación debía partir en avión hacia Miami. Pero los adolescentes se dieron con la triste noticia de que los vuelos estaban siendo reprogramados por las cenizas volcánicas. "Los tuvieron varados en el aeropuerto hasta la madrugada del sábado. Después, los llevaron a un hotel, donde colocaron hasta nueve chicos en habitaciones para cuatro personas; algunos durmieron en el piso, y ni siquiera les dieron comida mientras duró todo esto. Fue horrible", dijo Zuliani, consternada por la situación.
Las madres aseveraron que luego se eligió por sorteo quién ocupaba las plazas disponibles. "Nos sentimos discriminadas, porque todos los chicos tenían el mismo derecho de viajar", remarcaron.
Finalmente, el domingo les dijeron a los chicos que no viajarían y tuvieron que regresar a su casa. "Los pusieron en un colectivo con gente que no estaba en la lista como encargada de nuestros hijos. No sabemos quién se sentó al lado de ellos; podría haber ocurrido cualquier cosa, porque son criaturas de 14 y 15 años", remarcaron las madres, afligidas.
Las mujeres remarcaron que abonaron unos U$S 4.800 por el viaje, y que nunca recibieron ninguna respuesta por parte del empresario. Ante esto, afirman, decidieron hacer una denuncia penal. "Estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para conciliar el tema, pero si ellos optaron por esa elección, no puedo hacer nada", dijo Japaze.
Los chicos están muy tristes por la situación. "Nuestros hijos no podían parar de llorar; les rompieron la ilusión del viaje", dijo Zuliani.
Sin embargo, un grupo de 18 chicos de los más de 40 que conformaban la delegación, tuvo que volverse desde el aeropuerto de Ezeiza, Buenos Aires, con las ilusiones destrozadas, explicaron Karina Nadal, Liliana Barbá, Marcela Zuliani y otras madres que visitaron la redacción de LA GACETA. "Hace un año y medio que planeaban este viaje; es un dolor tremendo para los chicos, que todavía no se pudieron recuperar", señaló Zuliani.
Tras el regreso, 15 padres realizaron una presentación judicial por presunta estafa contra el dueño de la empresa de turismo, Luis Japaze, explicó el abogado Antonio Ponce. El empresario le explicó a LA GACETA que todo el inconveniente se debió a las cenizas volcánicas, que interrumpieron los vuelos antes y durante el fin de semana del 9 de Julio, cuando se produjo el episodio. "Yo les ofrecí a los padres la devolución del dinero o viajar en otra época. Pero, lamentablemente, algunos papás eligieron la vía judicial", dijo Japaze.
Reprogramaciones
El viernes 8 de julio, la delegación debía partir en avión hacia Miami. Pero los adolescentes se dieron con la triste noticia de que los vuelos estaban siendo reprogramados por las cenizas volcánicas. "Los tuvieron varados en el aeropuerto hasta la madrugada del sábado. Después, los llevaron a un hotel, donde colocaron hasta nueve chicos en habitaciones para cuatro personas; algunos durmieron en el piso, y ni siquiera les dieron comida mientras duró todo esto. Fue horrible", dijo Zuliani, consternada por la situación.
Las madres aseveraron que luego se eligió por sorteo quién ocupaba las plazas disponibles. "Nos sentimos discriminadas, porque todos los chicos tenían el mismo derecho de viajar", remarcaron.
Finalmente, el domingo les dijeron a los chicos que no viajarían y tuvieron que regresar a su casa. "Los pusieron en un colectivo con gente que no estaba en la lista como encargada de nuestros hijos. No sabemos quién se sentó al lado de ellos; podría haber ocurrido cualquier cosa, porque son criaturas de 14 y 15 años", remarcaron las madres, afligidas.
Las mujeres remarcaron que abonaron unos U$S 4.800 por el viaje, y que nunca recibieron ninguna respuesta por parte del empresario. Ante esto, afirman, decidieron hacer una denuncia penal. "Estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para conciliar el tema, pero si ellos optaron por esa elección, no puedo hacer nada", dijo Japaze.
Los chicos están muy tristes por la situación. "Nuestros hijos no podían parar de llorar; les rompieron la ilusión del viaje", dijo Zuliani.